miércoles, 23 de mayo de 2007

Cría fama y échate a dormir

No puedo comprender como hay gente que llegado a un cierto cargo superior se cree más que nadie y por ese motivo, dejen de entablar conversación con gente conocida (y q ellos consideran inferior). Ya no queda gente humilde en este mundo, sólo gente rastrera y trepadora:S...

Hace algunos días coincidí con una ex-profesora y cuando la fuí a saludar, se hizo la sueca y me saludo con desprecio. Cosa que me pareció realmente mal e hizo que cambiase el concepto que tenía de ella; paso de ser buena (tanto como de persona como de profesora) a no tener nombre...bienvenido al mundo de la fama my friend!

Esta profesora impartía clases de expresión oral en una academia de interpretación, y a su vez era directora de una compañía de teatro bastante importante en Galicia. En la actualidad, tiene un cargo más importate como directora de un organismo de teatro. Por el cual, a perdido un tanto la cabeza y dejó de ser la persona que era para convertirse en....dejémoslo ahí...cría fama y échate a dormir.

Agora, voy a otro caso; a la otra cara de la moneda. Hace un par de días, se celebraron en Santiago una charlas sobre comunicación, que tenían como invitado a Manuel Fuentes. Cuando se piensa en tal personaje, se cree que va a ser el típico creidillo, que por ser quien es le dan todo hecho y que como es famoso pues que te va a mirar con desprecio por encima del hombro. Pero no, no es así; la realidad es otra, porque este hombre que empezó en la televisión de manera muy peculiar imitando a personajes famosos está hoy en pantalla al frente de un programa humorístico y también está dando mucha caña a través de las ondas; lo más curioso es que no por ser famoso deja de ser humilde, buena persona, simpático y divertido;no por eso deja de lado a las otras personas, ni mira con desprecio y por encima del hombro si no que se muestra tal y como es.

Pienso que por muy alto que lleguemos no debemos de perder nuestra humildad, ni creernos superiores a nadie xq no somos ni mejores ni peores, todos tenemos nuestros defectos y nuestras virtudes y ahí esta la esencia de todo ser humano.
La fama cuesta sí, pero merece la pena pasar por el desprecio, el despotismo, la superioridad...Yo creo que no!

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